Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

Psicología, Sexología, Salud, Educación, Opinión, Humor, Mascotas...





Frágil

Lo que pasa por leer Siddhartha y El lobo estepario, de Hermann Hesse, y ver El desencanto, de Jaime Chávarri, en la adolescencia ;-)

“…que lo que es tesoro y sabiduría de un hombre suene de un modo tonto en los oídos de los otros…”

La vida empieza en el momento en que te preparas para lanzar un grito al aire,
y la libertad es ese instante en el que sale tu voz disparada como un trueno,
entonces el eco te recuerda que hay fin en todo comienzo.
La disposición de los elementos te informa de que no estás solo,
estás con el eco de tu yo, constantemente…
Puedes gritar en silencio, pero te quedarás afónico.
Desde el inicio, escondes tu miedo a que todo acabe.
Si los elementos estuvieran dispuestos de otra forma, la realidad sería tal cual la deseas.
No vas a convencer a nadie,
lo que haces es una figurita de conveniencia,
es a ti mismo al que convences de que eso es lo mejor que te puede pasar, y te lo crees.
Le damos mil vueltas para que todo sea sencillo, para poder creer,
si lo ves con la voz de tu eco, eso es lo que vale.
Dale forma a lo que vives, y así, créete que lo deseas,
se puede estar satisfecho, cuando entiendes que da igual a donde vayas.
En realidad necesitamos todo, por qué no reconocerlo,
de otra manera, no es vivir, es subsistir,
y si sólo se vive una vez, habrá que creer y crear una forma de estar en el mundo.
Pensar en aceptar es como decir que te conformas,
y resulta que es así como eliminas la hostilidad.
Tratando de encontrar la manera, Siddhartha,
tratando de encontrar mi sitio, lobo estepario,
tratando de entender el desencanto, el aburrimiento, la desilusión.

7 comentarios: