Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

Psicología, Sexología, Salud, Educación, Opinión, Humor, Mascotas...





Lo mejor del mundo


Bueno, pues ya se acaba agosto, que es como decir que se acaba el verano… Os habéis pegao muchos bailes-striptisss como sugerí en la entrada del blog del 30 de julio? Si es que, no sabéis montároslo bien en verano, que es verano… ya, pero por el verano también pasaron otras canciones (en el blog, digo), sobre otro sentir. Hay tiempo para todo ;-) Incluso para un striptease (bien escrito) mental, con la entrada de blog “frágil”... Eternamente agradecida a los lectores de Hermann Hesse, contad contad, vuestras impresiones, que cada uno aprende una cosa, y configuré este blog para eso, para compartir. Es verdad que no llevo una rutina cronológica en cuanto a cuándo crear una entrada, y es por eso que, cualquier entrada, es una invitación a que comentéis lo que se os ocurra. No son cosas pasadas, están ahí, el archivo no es un archivo que se vaya actualizando, técnicamente hablando, sino que son temas recurrentes, reversibles, y rescatables. Si a alguien se le ocurre hablar sobre lo que se dijo hace cien meses, va a aparecer, y existir, yo voy a estar ahí. Es como el amigo que siempre está ahí, que de eso voy a hablar. Vale, no siempre está ahí, pero es que depende. A ver, eso de “incondicional” es existencialmente irreal: si estoy en el aseo, no te voy a poder coger el móvil! necesito seguir existiendo! para ti, eso diría un amigo. Pozí (“pues sí”, bien dicho!), la amistad, es lo mejor del mundo. La amistad bien entendida… y qué será eso? Cuando se dice la expresión “un buen amigo”, es que, “el mal amigo”, no sé… será que no llega a ser un enemigo, porque el enemigo va a saco, está claro. La amistad es un tema acertado para hablar de lo que sucede entre dos personas. Independientemente del tipo de relación que exista de base, puede acabar siendo el inicio de una bonita amistad. En distintos ámbitos, en el mundo laboral, quien fue tu jefe, puede acabar siendo un amigo. Quien fue un compañero de trabajo, puede acabar siendo un amigo. En los estudios, los compis de clase, los profes (meridialmente, los que te aprobaron, jejeje). En la familia, puedes encontrar amigos, pues la familia no es amistad, es familia, otra cosa es que exista amistad, y entonces no se comportará como familia, sino como amigos… Es muy "fácil" de ver: si el jefe es jefe, no es tu amigo; si el hermano es hermano, no es tu amigo; si el compi de no sé qué, es compi, no es tu amigo. Y así todo: tu vecino, no es tu amigo, es tu vecino; con quien coincides en algo, no es tu amigo; con el que se supone que tiene que existir amistad, tampoco es tu amigo. La amistad, no se presupone. La amistad es magia. Y como en todo, cabe todo: creer que alguien es tu amigo, y resulta que no lo es, o que alguien espere que te comportes como tal y resulta que es que no existió lo que tenía que existir para eso. Podríamos decir que hay unas bases que describen la amistad, y también están las bases que uno quiere creer. Total, la amistad es cosa de dos. Ahí está la magia, lo que le hace especial. Al ser cosa de dos, es decir, si tú y yo somos amigos o no, tiene que ver con lo que establecemos en esa relación. Qué es lo que tú “propones” como amistad? Entonces, la otra parte contratante, estará de acuerdo, o no. Seguramente, esto se parece a hablar de relaciones de pareja. Efectivamente, relación de pareja significa relación entre dos personas. Tal es así que podría referirme a cualquier relación que implique la vida, distinta, de dos personas. Es que, no habíamos caído o qué? en la relación de dos seres humanos, se congregan dos historias, y hacer de dos historias la misma historia, es tratar que el otro camine por donde uno camina… o no? Va, es así, seguro ;-) Bueno, si hablé de magia, he de ser consecuente: vamos a ver, la magia tiene que ver con estar disponible. Pero no esa incondicionalidad, ni siquiera la compatibilidad… Casi es desgranar las entrañas y los entresijos del laberinto de relaciones que establecemos a lo largo de la vida, eh? sísísí, es que tiene su jugo, y de eso se trata: incluso cuando estamos solos, nos estamos relacionando, y no me refiero con uno mismo, porque se puede estar entre multitud más solo que la una. Lo que pasa es que estás camuflado, y parece que estás, y es que estás, porque ocupas una silla, que ya es algo, y alguien lo agradecerá, un alguien que no sabe estar solo, y quiere verse entre personas para creer que sabe relacionarse con ellas, y va a ser que mejor no abra su boca, porque sería para realmente levantarse y abandonar la silla… pero sólo por educación, o por decreto, uno no abandona… pero, eso, no es amistad, es saber estar. Son muchas las formas de relacionarse con quienes nos rodean. Sólo hay que estar de acuerdo con la “etiqueta”, más que nada, por una cuestión de más o menos correspondencia. Insisto, hablé de amistad, pero es cualquier relación entre dos personas. Ahora bien, la amistad, es lo mejor del mundo. He aquí una amiga ;-)

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