Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

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Carambola

Puede ser que, cuando uno va creciendo, si resulta que fuiste demasiado bueno, llega un momento en el que explotas y dices “hasta aquí”, o, que fuiste malo maloso, y el tiempo te calma, porque el alma pide tranquilidad. En realidad, los años cruciales son la infancia y la adolescencia, y esto lo sabemos los adultos. A menor edad, los de mayor edad son modelos a seguir, educadores de personas que buscan su camino. Quizá ocurra que los adultos también están buscando su camino, y no pueden ser ejemplo de estabilidad o madurez. Seguramente suceda así. Sin embargo, los jóvenes se van a fijar en lo que más conviene, no a ellos, sino a lo que el ser humano, por naturaleza, responde. Entonces, no importa las circunstancias, porque, en cualquier circunstancia, el ser humano busca y pretende ahorro de energía. En cualquier caso, luego van los seres humanos que son maduros, a no entender esto… El camino más corto es el camino que todos queremos. Pero eso no es madurez. Y no lo es porque la realidad es otra. Esto es lo que los maduros tratan de transmitir a los que aún no lo son, que la vida no es fácil y esas cosas, vamos, que la vida no es el camino más corto. Y quién habría de entender eso? a mí me cuentas que la vida no es fácil y podría o no escuchar, o no creer, vamos, lo que se suele hacer cuando no interesa lo que oyes. Es importante trasladar a los jóvenes que sí cuestan las cosas, porque cuestan. Para eso, hay que hacerlo, hay que contarle a la gente joven que las cosas se consiguen a la de mil, explicarles por qué se consiguen a la de mil, y entonces no escucharemos eso de la generación ni-ni, que por supuesto lamento que haya personas que hablen de eso, y porque, en todo caso, es el fracaso de los adultos, sería generación pero de adultos que no saben educar a sus hijos. Que tampoco tendrían por qué saber, la educación es un término muy amplio porque no sólo abarca a la familia, sino que también incluye la escuela, y a toda la sociedad en general. Depende de las enseñanzas que se promulguen en todos los ámbitos. Lo que ocurre, es que cada ámbito parece que tiene sus propias reglas, y hay muchas normas que coinciden, y otras que se contradicen. Por ejemplo, lo que se espera como comportamiento familiar, no es el que existe a nivel laboral. No es lo mismo una relación de glóbulos rojos que de contrato basura. No es lo mismo ser hermanos que compañeros de trabajo. No es lo mismo que seas un vecino xungo que aparca ocupando dos sitios en el parking del edificio, que ser el mejor en tu casa por hacer eso: en tu casa van a pensar que nadie te toma el pelo y que te comes el mundo, pero el vecindario va a pensar de ti que eres el egoísta del año. No son las mismas directrices, habría que empezar por ponerse de acuerdo en consensuar más aún lo que se espera de nosotros, los seres humanos, en todas partes, para no tener que ir contradiciéndose, caer en la incoherencia ni parecerle a uno que eres el más bueno del mundo y a otro el más malo del planeta. Es un consuelo que hay un determinado comportamiento que es el que constituye la teoría, pero es que, en la práctica, hay tantos comportamientos como entradas de blog que nos esperan por escribir…

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