Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

Psicología, Sexología, Salud, Educación, Opinión, Humor, Mascotas...





Hacia algún lugar

Entonces, hay una vida, que es la que vives, y hay otra vida, que es la paralela. Puedo estar haciendo en una vida, en la mía, el subnormal, porque hay otra vida que es la normal, vamos, la de toda la vida. Y yo haciendo el subnormal, claro. Por supuestísimo, es una forma de hablar: soy la primera que detesta y reniega de un concepto tal como ése de subnormal. Os lo estoy diciendo, subnormal soy yo y se supone que no lo soy porque no hay exactamente un cromosoma de más o de menos que así me defina, o no hay una afección corroborada que me incluya en una categoría que en realidad iba a estar renegando igual, normal… En la categoría xaxi íbamos a querer estar todos, en las menos xaxis, que, además, son las más numerosas, y también las más diversas, en esas, no queremos estar nadie porque tampoco queremos ser raros. Y a mí que lo raro me parece lo demás…. Incluso ya no va pareciendo raro: es que, lo que no es raro, es lo que va siendo lo habitual. Otra cosa es lo que a uno le toque, que uno se dice a sí mismo que, o está gafado, o alguien te miró mal, o alguien sigue haciendo vudú contigo. Nada de eso, es todo más sencillo, más simple (ya hablé anteriormente sobre la diferencia entre lo complejo y lo complicado, lo sencillo y lo simple, aunque puede ser que me repita, soy más simple que sencilla, y nunca fui ni compleja ni complicada, aunque cueste de creer a quien me conoció). Pues esa vida paralela, hoy me ha dicho que este año no salen oposiciones a lo que va y un día por fin me decidí a que me ponía a ser opositora. Pero vamos… cuántos puntos suspensivos hacen falta para entender algo así? Desconozco la vida de muchos opositores, de hecho, desconozco esta vida porque fue que este año decidí a hacer LO QUE HABÍA QUE HACER. Que ni siquiera me pilla de primeras. Para quienes estamos metidos en el cogollo, que sepáis que hubo un año que me decidí, como psicóloga, a hacer el PIR. Psicólogo interno residente, después de muuuuchos años de finalizar la carrera, y viendo que mi vida sólo iba a la deriva. Fue entonces, y por eso, que me prepuse a tocar con la punta del pie las arenas movedizas que deparan el bosque del sistema, efectivamente, fue un descalabro, y eso que me tiré un año yendo a una academia como dios manda, y es que salí de la CONVOCATORIA pensando que me había salido bien el examen. Que sepáis, que yo sé, lo que ocurre es que me hago un lío con las fechas y con las comas, y es verdad que no es lo mismo que Freud naciera ayer o que lo hiciera hace más años (para mí sigue estando vivo), o que el test de Rorschach lo inventara, quién? claro, Rorschach, es que, hay que ser poco avispada para no contestar correctamente a algo así, la que es torpe, es torpe. Y cuando te ponen el punto, la coma, y el punto y coma, y tú estás ahí pensando en la trascendencia de las cosas, va y tienes a Lázaro Carreter vigilante, y es que yo suspendía en lengua pero no por falta de lengua, que siempre me ha sobrado, sino porque de ortografía la justa… Y me cagué en tó al verme la tropecientasmil que quedé en ese PIR. Oye, ya sabía yo que, para ser sexóloga en el sistema, no tenía por qué antes pasar por la psicología clínica, que suponía estar unos cuantos años bambando cuando yo ya sé cuál es mi especialidad, sólo falta que los demás se enteren de que la sexología es una especialidad en sí misma…. Que aún no sé para cuando. Pero como la cosa sigue igual, me dije, que si no era por Sanidad, sería por Educación. Y yo encantada, al fin y al cabo, es donde más experiencia tengo. Eso que impartes charlas, porque a consulta te va uno, porque una vez alguien te eligió en vez de elegir a aquella que echa las cartas… (esto es una experiencia real, yo todo lo que cuento aquí es real). Que también es verdad que yo cobro menos que la que echa las cartas, ya vamos haciendo esto más interesante…. Total, que si me decanté por la Educación, pues eso que resultó que los psicólogos teníamos que hacer el CAP por decreto. Y para un año que me decido, pues venga que se hace, ale. Y ahí, un año yendo de lunes a viernes a clase, retomando a esa iracy estudiante, que hubiera sido mejor que permaneciera dormida. Bueno, sí, alguna vez me dormí, llegando tarde a clase y todo! Si la mañana es porque es por la mañana, por la tarde es porque hay siesta!! En fin, prueba superada, y precisamente no fue que el sueño me hizo perder clase, sino que las clases me hicieron quitar el sueño, jejeje. Nada nada, buenos recuerdos ya… Pero vamos, que sí, que tengo un curso más, pa la saca del currículum, y porque este master en educación secundaria para los psicólogos es necesario como el agua para los peces. A mí, me sigue dando igual, porque los sexólogos seguimos en tierra de nadie, así que, podemos seguir haciendo mil cosas, es decir, vamos buscando en el sistema dónde colocarnos. Joer, saquen plazas de sexólogos, y no iré mareando la perdiz, es sencillo. Al fin y al cabo, los sexólogos no somos tan innecesarios como parecemos, jejeje. Pero bueno, tratando de hacer historia… Y como la historia se escribe a base de pedradas, como mucho escribo en el blog. Y resulta que, metida en el mundo de la Educación, en concreto, la especialidad de orientación educativa, que es el psicopedagogo de toda la vida, pues va y es que para el 2011, ese año que empezó y que estás ahí en plan este año es el tuyo, pues como que no salen plazas para la comunidad autónoma donde resulta que naciste ahí, como podías haber nacido en Groenlandia. Me detengo en dos apreciaciones: una, que ningún psicopedagogo se sienta aludido si es que equiparé la orientación educativa con la psicopedagogía. La idea no es quitarle el puesto a nadie. Seguramente, quienes estudiaron Psicología, ya sabían que tenían que especializarse, en cualquier sentido, y es correcto que exista ese master para quienes viven la inquietud de la pedagogía, pero también querría congratularme de ver que los psicopedagogos se sienten psicólogos. No sé, al final todo el mundo va a renegar de la psicología o qué? Así no vamos bien. En pedagogía ya se estudia psicología, vamos a ver, es normal, es la base, y aún siempre me sentiré, como psicóloga, que el fundamento de esa propia psicología es la filosofía. No hay nada de malo en ello, es como empezamos, no pasa nada, incluso diría que es una forma de medicina, porque cumplía su papel, el del alma. Aún creo que hay una base de creencia en todo lo nuestro, así es como empezó todo, y de alguna manera, caminará al lado de las creencias de fe. Vamos, me siento totalmente cura en ese sentido, o monja, pero bueno, como las monjas tampoco pintan mucho, que se dedicaban a las magdalenas, yo siempre cociné poco y me siento más de pie en el altar, una que es egocentrista y rebelde, jeje, pero porque, siendo mujer, ya más o menos se puede, también es verdad. La segunda apreciación (que ya hace rato empecé con DOS alegatos, disculpadme si perdemos la pista, una que se enrolla más que una persiana), la de nacer en Groenlandia. Pues que no sé qué me pasa con el recóndito espacio susodicho, estoy segura de que es una señal. Ya no exactamente Groenlandia, pero en alguna “landia”, tierra, voy a ir a tener que parar. Vamos a ver, el hecho de que me estaba preparando unas oposiciones para este año que hoy va y me entero de que este año no salen por estos lares en los que habito, seguro que es una señal para que haga un “españoles por el mundo”. Entiendo que, lo que nos enseñan en tal programa, es lo que salió bien, ya está “callejeros” para que nos muestren lo contrario. La verdad, es que no quiero ver lo contrario, pues eso ya lo vivo, o más que nada, porque siempre diré que “callejeros” no hay quien lo vea, se mueven demasiado, esa cámara-montaje-vida real o no sé qué es lo que nos quieren transmitir. Ni siquiera la vida se mueve tanto. Se mueve, pero los humanos miramos, joer. Podemos entrar en las entrañas, pero no creo que ese programa tenga esa idea, más que nada porque nos enseña un resultado, como el otro. O como cualquier otro programa. Bueno, ya es opinión personal, pero la tele no es un proceso, incluso lo digo por experiencia (una que se mete en berenjenales porque le va la marcha), esto que se me cruzó hablar de ello, pero lo podemos dejar para otro día. Desde luego, el día de hoy, lo ocupa enterarse de que no salen plazas para lo que uno iba a opositar. Si no pasa nada, te dice la vida paralela, ya vas estudiando, y eso. Ya. Y quizás una vida paralela cambie lo que iba siendo tu vida. Y puede ser que era lo mejor que nos podía pasar. Quizás creer en esa vida paralela, fue lo que nos alejaba de rutas un poco más salvajes.

4 comentarios: