Conclusiones



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Si no me enfado

No, qué va. Yo? bueno, enfadica soy, pero no es lo mismo que enfadarse. A quienes somos enfadicas, se nos pasa pronto. Pero enfadarse, eso sí que tiene entidad propia en sí mismamente. O sea, ya. Hay más razones para enfadarse que para no enfadarse. Estoy por enfadarme con internete, con lo preciso que era Beethoven, y el Internet me falla, así no puedo ser yo precisa, muy mal, eh? Y yo fallo, a ver, cometo más faltas de ortografía que un niño con el boli trasteando tratando de aprender, y eso me tiene frita. Porque suspendía tooooodos los dictados en el cole, no porque no escuchara bien, que yo ponía interés, y oídos, y en la cara se me notaba que me interesaba oír! además, que luego me tenían que firmar el dictado en casa, y sí, en mi casa yo sabía bien a quién había que enseñar el dictado, si a mamá o a papá, jejeje, el dictado tó rojo, inadmisible. Y entonces me enfadé conmigo misma, y me puse a lo loco con las esdrújulas, las planas y las llanas, vaya tela, vaya invento, y qué más dará (ahora es mi frase, “qué más dará”). Total, que da igual, sigo sin saber dónde va la tilde, porque lo que es la gramática, hago lo que me da la gana, trastocarla se llama poesía, pues seré poeta (poetisa, pero es que me gusta más la palabra poeta). Pero ya es una obsesión querer escribir bien, y no sé, me faltan tildes, o me sobran. Ya podéis ir utilizando el color rojo, en los comentarios. El rojo es bonito, es el color de la pasión. Soy una apasionada del lenguaje, pero no lo sé utilizar. Para eso nos recomiendan la lectura, pero si plasmara aquí lo que leo, iba a ser un rollo patatero, se dice así? Leo manuales, y sí, algún libro, alguno se puede sentir aludido, que le leo. Pero lo que no leo, son boletines. Ahí iba a aprender más, sobre el lenguaje y su correcta y precisa aplicación, y sobre lo que me atañe, que es que, una no se entera. Voy a contaros una experiencia que no me quiero llevar a la tumba, es por aligerar el viaje ;-) Pues érase una vez que (jejeje) estaba estudiando una carrera universitaria (ahora se llaman grados) y para sumar y sumar, pues ahí haciendo créditos, con cursos, universitarios, veraniegos, lo que va siendo universidad de verano, pues tú ala, entre chapuzón y chupito, vas a clase y acumulas puntos, como estudiante, en todos los sentidos, y ya casi pensando que es que ya había realizado todos los créditos y credibilidades por cursar, voy a la secretaría de mi facultad, y va y me dicen que es que me quedaban unos cuantos créditos por cursar, que me había pasado de créditos en plan cursos, y que tenía créditos de libre elección por hacer. Vamos, innegociable!! Pero qué me estás contando? Me he apuntado hasta en un curso sobre Egipto (claro, ahora sí interesa, no? cómo sois), y ahora va y me dices que me he pasado y que no llego? Efectivamente, en secretaría me dijeron que es que no me había leído el BOE, pero que ahí lo ponía, que había un porcentaje cursable en cursos y otro en créditos de libre elección, que esto último es estudiar asignaturas de otras carreras, para ampliar la mente. Claro, no le puedes decir a la de la ventanilla que tu mente es más amplia que la suya, al fin y al cabo, la de la ventanilla no tiene la culpa, es más, puede ser que su mente sea amplia, pero está ocupando un puesto que la tiene encerrada en un mensaje, en el de “no te has leído el BOE”. Pues no, me he leído la carrera entera, pero no el BOE. Total, que con esta estupenda noticia me fui para mi casa, a ver si podía explicar que es que aún me quedaba un trozo de carrera por hacer. Por supuesto, en mi casa pensaron que es que yo nunca quería acabar la carrera. También es verdad que en mi casa se creyeron que me gustaba estudiar… Y entonces, se hizo la luz: al día siguiente, había un cartel en secretaría informando de los porcentajes de estudios correspondientes a cursos y a créditos de libre elección. Sin imaginarlo, hice historia en aquella facultad. Y menos mal que no se acuerdan de mi nombre, porque sólo hablé para quejarme, aunque luego quisieran evitar quejas como las mías. Entiendo que no todo el mundo se comporta como yo, pero es que a tampoco a todo el mundo le pasa cosas como a mí. O sí. Eso es lo que pasa, que sí que somos unos cuantos a quienes les pasa cosas como éstas. Y quienes escriben el BOE lo saben. Vamos a ver, desconozco por completo los escritos del BOE. Así lo digo. No lo leo, pero es que, ni hablo de ello. Desde aquí digo ya que se cree una revista sobre el BOE en plan, yo qué sé, es que yo, la única revista que leo es una que se llama Psychologies, jaja. Pues joer, de verdad, que creen una revista en plan “BOE actually”, por decir algo, con fotos guays, por supuesto, en color (que hay dinero), y que lo entendamos todos. No me vale, algo tal como lo siguiente: lo último ha sido ir al paro, y que me digan que me penalizan porque no me leo el BOE. Es verdad que va siendo algo que se repite en mi vida, y esta vez que suponía cobrar un dinero, va y el Estado me ha metido mano. A mí, para cuatro meses volátiles, va y me informan de las reglas notificándome que me castigan, para que aprenda correctamente. Esto tampoco me lo quiero llevar a la tumba. Pues se ve que, entre el SERVEF y el INEM, existe un acuerdo de ley para recaudar de quienes no nos enteramos. Pero vamos a ver, yo por qué me tengo que enterar del funcionamiento de las cosas? (ya me pasó el otro día en el ayuntamiento, esto ya no es normal). Vamos, si no me lo cuentan en la ventanilla, pues no voy a ir a mi casa a leerme la ley (para qué estarán las ventanillas?...). No leo ley, a ver si nos vamos enterando. Por defensa propia, tendría que hacerlo, pero porque en toda ley, que nos han hecho creer que son nuestros derechos, hay unas obligaciones que cumplir. Obligaciones que, si no cumples, son penalizadas donde más duele, y son castigos que tienen que ver con tu tiempo, tu dedicación, y tu dinero. La ley, no informa, la ley es una notificación que te llega a tu casa y te dicen que hay una sanción en curso, y que puedes alegar. Y alegaciones justas es demostrar que te pasa algo física o mentalmente. Ahora mismo, físicamente podría alegar que seguramente no estoy sana físicamente del todo, pero no sabemos exactamente qué es lo que me podría pasar. Desgraciadamente, hay personas que sí tienen una etiqueta, y es que no son precisamente quienes van físicamente al SERVEF o al INEM (o afortunadamente, van acompañados). Y mentalmente, me pasa de todo, y tampoco existiría una etiqueta que me defina como para no ser apta para no entender lo que se me pueda explicar en una ventanilla. De todas formas, ya me puede alegrar que lo mental se contemple. Existe! Otra cosa es, que no se me explicó en la ventanilla, y precisamente, eso, es lo que no puedo alegar, porque se me informará de que yo no me leí el BOE. Entonces, para qué están esas personas en las ventanillas? Para que llegue alguien enfadado? Y, quizás, se les ocurra informar, hacer historia, quizás no saben cómo pueden influir en nuestras vidas quienes están ahí para informar. Siempre les quedará informarnos de que no nos leemos los boletines oficiales del estado. Supongo que es lo que me queda por hacer, más que nada por saber por qué no he vuelto a cobrar del paro. Entiendo que se me penalizó. No voy a entender las circunstancias del castigo. De cuatro meses correspondientes, ok, Estado, quédate con un mes, y dáselo a otro, llámalo ayuda del Estado (le estoy ayudando yo con mi ignorancia), pero, qué vas a hacer conmigo? Aprovecharte más de mi ignorancia? Ni mencionar la crisis, en todo caso, sería una irresponsabilidad por parte de ese Estado dejarme a la intemperie de una ley que no está ni el BOE, que eso también es verdad. No todo está en las leyes. Hay leyes que ni siquiera tienen letra pequeña. Es ese trozo de ley en el que incluso el de la ventanilla te mira y te dice “si yo te entiendo”. La ley que no leí, se quedó con parte de mi paro, ahora que ni cobro ni tengo trabajo, no ha podido esperar al día que tenga trabajo, ese que no tiene la obligación el SERVEF de encontrarme, pero yo sí de estar inscrita si quiero cobrar del paro, para que nadie se crea que es que prefiero quedarme en mi casa superviviendo tranquilamente cuatro míseros meses, pues que me retenga uno, pero digo yo que cuando pueda pagarlo, y como las multas, fraccionadamente. Es el Ministerio de Trabajo como el Ministerio de Tráfico? Sé lo que son multas de tráfico, las del Ministerio y las de algún ayuntamiento que otro. Será que yo me voy saltando la ley porque soy la más chula? Las de tráfico, sí, jejeje. Siempre hay una ley, y no te ampara. La ley tiene su traducción en una multa. Yo ya vivo paranoica pensando que vivo en una irregularidad permanente, y que, en cualquier momento, puedo recibir una notificación en mi casa, automáticamente aplicada. Y ahora voy y a tener que enfadarme, porque desconozco, por ley, cuándo recibiré lo que me corresponde. Como la vida misma. Ni tengo alegaciones, ni me las voy a inventar, ni tengo amigos donde hay que tenerlos, ni tengo padrinos, ni tengo salvaconductos, ni voy a empezar a recoger cien mil firmas, que las tendría. Es que, no quiero enfadarme.

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