Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

Psicología, Sexología, Salud, Educación, Opinión, Humor, Mascotas...





Todos ganan, o sólo puede quedar uno

La vida me recuerda ligeramente al texto indispensable que escribió Sun Tzu, quien dijo: “El auténtico experto en el arte de la guerra, es aquél que gana la guerra, antes de empezarla”. Si “El arte de la guerra” ya es considerado un libro clásico, esa frase ya es sabiduría popular. Otra cosa es, a ver cómo lo aplicas. Pasa con todo. Es fácil decir que el arte es ganar antes de empezar, pero venga, gana antes de empezar, hazlo, artista. El libro recoge estrategias para que las desarrolles en la obtención de logros y éxito en tus quehaceres. Como bien apunta el libro, para nada es una apología de lo bélico, sino que su lectura te lleva a valorar la paz, además que no sólo se circunscribe a la guerra, sino que se refiere a todas las facetas de la vida, de cualquiera de nosotros. Están las personas que se lo habrán leído y subrayaron bien las líneas importantes, y están las personas que, sin haberse leído nunca ningún tipo de texto parecido, va y se las saben todas. Y luego estamos quienes nos leímos el libro y pronto se nos olvidaron sus enseñanzas, vamos, que sus sabios consejos no nos han dejado huella; así nos va ;-) Pero, sí, el libro dejó huella, me acuerdo de él! aunque más bien como aquello que querría tener metido a modo de chip en mi cerebro… que estuviera ahí de forma automática. En fin, una con sus neuronas con memoria a corto plazo, ni plasticidad ni flexibilidad ni aprendizaje ni reaprendizaje, nada nada. Eso sí que es arte. Y me pareció que la política, también es un arte. Por supuesto, lo es. Y alguno que otro, seguro que tiene este libro que estamos comentando como libro de cabecera en su mesita de noche, así, si ese político tiene memoria a corto plazo, con ver la portada del libro, enseguida se acuerda del lema “ganar antes de empezar”. Eso lo querríamos todos. Eso lo quieren los empresarios, a ver, no vas a montar una empresa para perder. Hay que ganar antes de empezar a perder, por lo menos, no? No es lo mismo perder que dejar de ganar… ah, sí, es lo mismo. En términos económicos, qué tendría que ocurrir? autorregularse? Es lo mismo que decir que un político, si lo hace mal, debería dimitir. Ya. Autorregularse. Unos límites. Un límite es lo que separa el bien del mal. Distinguir, por un lado, el bien, y por otro lado, el mal, separados por esa línea decisiva, es lo que separa la paz de la guerra, lo que separa un partido político de otro, lo que separa al empresario del trabajador, lo que separa al rico del pobre. Se me ocurre que, el que tiene dos pesetas, desea adquirir algo que vale cuatro, y llega uno que le dice que lo puede tener. Pura matemática, que se supone que siempre fue una ciencia más exacta que la psicología. Pues mira, en esa fórmula, hay más psicología que matemáticas. Es materialmente imposible gastarte cuatro pesetas si sólo tienes dos. Pero, según se mire, según te cuenten, y según deseas, y según decidas, va y te gastas lo que no tienes. Qué pasa? que te han comido la bola? y te han engañado porque encima, eso que dicen que vale cuatro pesetas, perfectamente podría costar tres pesetas. Vaya. El arte de la economía. Sin tener ni idea, así, una duda que me surge: la economía está íntimamente ligada con la política? No sé. El que te dice que algo vale cuatro pesetas, que podría costar tres y ve que tú sólo tienes dos pesetas, a ése no le pidas que no flipe en colores con lo que pide, u ofrece. Al fin y al cabo, la responsabilidad es compartida, el que compra y el que vende. Tú sabrás qué haces con dos pesetas, quizás el que flipa eres tú, adquiriendo algo de cuatro pesetas. Pero seguimos en el sistema, y no estaría mal que la política sirviera para que, el que tiene las dos pesetas, se enterara de que aún no es su momento para comprar algo que vale cuatro, y que el que pide cuatro, se enterara de que es una perversidad económica aplicar esa fórmula al que tiene dos pesetas. Vamos, que es que no tiene más. Si las cosas se hubieran hecho con orden y concierto, ni crisis ni copagos, jejeje. En realidad, lo de antes, no era duda, sí tiene que ver la política con la economía, y va y ahora, personalmente, me chirría oír la palabra copago. Ya lo que faltaba. Sí, claro, no será algo nuevo, como alegando que es una medida que otros países hacen, o que ya se hace en muchas cosas. Pues si me chirría, es porque, precisamente, no estaba así organizado el mundo, no era la idea, la idea es el Estado como servicio público (qué mal ha sonao eso). Que, oye, vete a los países que eso no saben ni lo que es, y ni se lo plantean! O quizás, el copago, tendría que haber existido siempre. Puede ser que, eso de así organizado el mundo, lo de un estado donde pagas y todo es gratis (son las dos cosas a la vez), no tenía sentido. Paga cuando vayas a usar, no? o es que sería más caro? Si todo fuera economía, puede que la propia economía sufriera en sus propias carnes cómo en sí misma no podría acaparar más de lo que hay. O todos nos moriríamos sin casa en propiedad privada. Pero es economía y política. Y entonces, lo que puede que tampoco tendría que haber existido nunca es eso de que un político vaya en un coche OFICIAL, que todos pagamos, o que paguemos sus comidas, sus gajes del oficio político. Pero qué invento es ése? O sea, yo en mi trabajo, si tengo coche de empresa, es porque soy una buena comercial que reporta beneficios a mi empresa, si no, de qué? Que un político tenga coche oficial, es una forma de agradecerle que lleve bien el país? qué es, un incentivo? Para motivarle. Para que no gaste de su sueldo, su sueldo… Como hace algo para el pueblo, pues el pueblo hace algo por él. Pues si lo mismo me puede pasar a mí que esté en un trabajo sin coche de empresa, y me tenga que gastar yo dinero de mi sueldo para teletransportarme a mi lugar de trabajo, y nadie me “obliga” a aceptar ese trabajo, esas condiciones de trabajo, pues, quién le obliga a un político meterse en política? Será porque quiere, porque tiene inquietudes proactivas y altruistas y se quiere entregar a su pueblo. Pues que se entregue, y que sepa que, para acudir a su lugar de trabajo, tendrá que pagar la gasolina, como hacemos todos, no sé, va siendo algo habitual entre los humanos. Los políticos, no son humanos igual? Son divinos, como aquél. Ya ya. Pues que hagan milagros, que nos saquen de la crisis, no? En vez de implantar el copago, que se quiten los PRIVILEGIOS OFICIALES. De todas formas, el límite entre lo público y lo privado, es tan sencillo como pensar que, no es lo mismo utilizar tu coche, privado, que el coche oficial. Lo público es aquello que te pagan los demás y eso que te ahorras tú. Si me tengo que hacer una fotocopia del D.N.I. para un asunto propio, no me voy a ir a la papelería de la esquina y pagar diez céntimos, sino que me haré la fotocopia en la fotocopiadora de mi curro oficial… o si no furula la máquina y todavía no se ha pasao el técnico a arreglarla, ok, me iré a la papelería y pediré factura. Eso es "la pública". Así que, suma y sigue. Estamos en las mismas. Autorregulación. Que es lo mismo que decir “un poquito de por favor, eh?”. Estoy por pensar que, realmente, mientras existan las religiones y las almas caritativas, eso es lo único público que debería de existir (ya lo es, seas religioso o no). Lo demás, privado. Y no hace falta ir cayéndose muerto helado en la calle entre cartones, porque tampoco hace falta vivir en un piso de 60 millones… sería real una ley de la oferta y la demanda donde existieran pisos de menos millones? todos serían caros? Sería inimaginable poder recibir atención médica sin tener que donar un órgano para pagar íntegramente la receta de yo qué sé qué medicamento? Bueno, eso ya ocurre. Podría soltar preguntas hasta el final de esta entrada de blog, y nos íbamos a quedar igual: por un lado, no estoy diciendo nada nuevo y, por otro lado, o es que soy yo que desconozco las respuestas y necesito una clase práctica en la que se me explique el mecanismo del sistema, o es que sencillamente ya es un tópico eso de muchas preguntas y, dónde están las respuestas? Ups, ya he vuelto a preguntar. Entonces, lo de la crisis, no es que sea que no puedes comprarte algo, ni siquiera es el hecho de quedarse sin trabajo, las dos cosas han sucedido siempre. La crisis es que todo es un totum revolutum, un jaleo de límites, de organización, de sistema, de forma de funcionar, de cómo nos lo montamos los seres humanos, de qué estamos hechos, de cómo establecemos relaciones económicas, del papel de la política, de las decisiones que tomamos, vamos, yo creo que, o no tenemos ni idea de cómo hacerlo, o es que estamos tontos, o que somos tontos, o que estamos mal hechos. Tonto el político también, eh? aunque no pague de su bolsillo muchas cosas, se creerá que sabe, que lo ha hecho bien si es que llegó a ganar pasta gansa comparado con los pringaos que no tienen para alcanzar el fin de mes. No es lo mismo una vida que otra. O, tranquilamente, es que ésa era la idea. Quizás uno sepa que, dedicarse a la política es lo mismo que dedicarse a la animación turística, lo digo por experiencia propia, esto último, no lo primero. Es decir, yo sé que llegará un momento en el que no podré estar bailando la María Isabel en un escenario en un hotel animando a los niños y a sus papis, que eso se hace de joven, quedaría raro tener cincuenta años y pintarme coloretes y hacer globoflexia y regalar globos con forma de perro, flor, o espada. Pues supongo que un político sabe que su vida PUEDE ser corta, pero supongo también que eso no disuade a nadie para no ser político, porque quizás sea una inversión para toda la vida, no? Desde luego, cuatro años no te los quita nadie. No vas a organizar elecciones anticipadas para que se ponga el otro… Y, entonces, si las circunstancias no acompañan, estás en el gobierno pasándolas canutas, y el otro, gana sin haber empezado. Habíamos empezado así esta entrada de blog, no? Dos con un mismo objetivo, resulta que, el error de uno es la victoria del otro. El mérito de ganar te lo da el que pierde. Ganar por méritos propios, eso qué es lo que es? Uno no gana así en el aire, le gana a alguien, a alguien que pierde. Uno tiene más fuerza pero porque el otro tiene menos fuerza que tú. Cuál es el mérito de ganarle al débil? Ya, pero, si no fuese débil, si fuese más fuerte que tú, el que ganaría sería él, no tú. Y si fuese igual de fuerte que tú, empate? Y a desempatar. Y al final, sólo puede quedar uno, como en la película Los Inmortales. No sería de sorprender que la política funcione así: el que está en el gobierno, se desgasta, lógico y normal, porque está en el punto de mira, porque es el que hace, el que no hace, el que deshace, y es el responsable. Y entonces se ponen los otros. Hacen, no hacen, deshacen, y según, pues puede que vuelvan los otros otros. Sin embargo, por muy lógico y normal que parezca todo, sería cuestionable que la responsabilidad sólo sea del que está en el gobierno: ser oposición es sólo criticar? no son responsables de nada, no? como no mandan, no hacen nada, porque no pueden, porque no mandan, ya. Yo creo que todos son amigos, y se turnan el poder para que no llegue un tercero. En las guerras hay dos bandos, o es que hay más? Lo demás, son alianzas, pero básicamente, o estás de un lado, o estás del otro. Se me ocurre que, si te lo curras como oposición, no le habrás ganado a tu contrincante, por eso eres oposición, pero sí te puedes ganar a todos aquellos partidos alejados de la mano de dios, que tampoco hace falta esperar a que el que está en el poder se desgaste, la unión hace la fuerza, de toda la vida, hasta quizás del bando dominante se pasan al tuyo. Y, entonces, eso sería ganar en toda regla. Es la típica idea de, si tus ideas valen, valen, no sé, es por meter presión a la oposición... y a los demás partidos. Lo suyo es permanecer en el poder el máximo tiempo posible, y si no es posible, hombre, a mí porque no me ha preguntado Zapatero, pero yo le hubiera dicho que, en vez de tardar tanto en decir “hay crisis, sí”, que lo hubiera dicho nada más empezar, y le hubiera pasado la patata caliente al otro partido del bipartidismo. También es verdad que le hubieran llamado cobarde, pero bueno, ahora le llaman de todo también, si es que da igual, mal porque haces y mal porque no haces. Vamos, a mí me pasa eso en pareja, jaja. Sí, claro, si me leí “El arte de la guerra”, fue para poder sobrevivir en pareja! uyyy, jaja. Efectivamente, dije que el libro no hizo mucho eco en mis neuronas, por eso perdí. Pero también dicen que, a veces, quien pierde, gana ;-) Bueno, abogamos por el estilo relacional del “yo gano-tú ganas”, “todos ganan”. En política también… Dejo link de la cita que tuve hoy con el periódico. Artículo.

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