Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

Psicología, Sexología, Salud, Educación, Opinión, Humor, Mascotas...





Sonrió ante la inutilidad del gesto...


Dexter sonríe (sonríe), para estar en el mundo. Bueno, para INTEGRARSE en el mundo. Porque no es lo mismo estar que estar integrado. Dexter sonríe socialmente para estar emocionalmente. Y está, socialmente, pero no emocionalmente. También se puede estar emocionalmente y creer que sonríes, y luego va y es que, no sonríes lo suficiente, y eso afecta emocionalmente... No es que no sientas de verdad y por eso es que la sonrisa no es de verdad y no es la verdad que los demás pueden percibir porque no parece una sonrisa de verdad, cuando en realidad sí que estás, ahí, emocionalmente, y sonriendo... Quizás es que uno no sabe sonreír socialmente. Entonces, la cuestión no serían las emociones, sino lo que socialmente hay que hacer, lo que hay que aprender. En su columna Juan José Millás nos invita a detenernos en un caso que en su texto citó a Dexter, y entonces yo cito a Juan José Millás y a Dexter, porque me gustan estos dos chicos. Que es como decir que me encantan los dos chicos que en mi vida real asocio a estos dos chicos. La culpa de lo que uno vive es de los demás, jejeje, desde luego, no puede ser mía, yo, que, ni estoy integrada ni sé sonreír. No puede ser culpa mía que ocurra que existan personas que se relacionan contigo, o es que conectaste emocionalmente, y te perdonan que no sepas sonreír lo suficiente. Se han dado cuenta de que no eres una "psicópata". Es decir, esa persona que obra según un objetivo y ni piensa ni le preocupa ni puede ni quiere ni entiende ni mira ni valora ni cae ni garantiza ni nada. Como psicóloga, y como estudiosa del comportamiento humano, que casi voy descubriendo que son cosas distintas, asigno patología a quien su mente le jugó una mala pasada porque su vida intrapsíquica de receptores y neurotransmisores, sinapsis y sustancias electroquímicas, le impiden vivir las emociones que otro cerebro con todo ese equipo sí es capaz de vivir. Estaríamos hablando de un asunto relacionado con la creación por parte del ser humano de la o las pastillicas que hicieran posible la existencia de un cerebro feliz. Vaya paradoja. El psicópata no es feliz porque no siente.... jejeje, perdón que me ría! (no sé sonreír pero sí reír, menos mal pero no). Sentir es sentirlo todo, a ver, no vas a sentir sólo lo guay, lo que alegra, contenta y satisface. Sentir es también toooodo lo malo que, no queremos. Quien no siente, nunca sentirá lo negativo, pero, tampoco, lo positivo. Lo suyo es, sentir lo positivo y lo negativo, ambas dos sabiendo cómo sentir (en su justa medida?). Porque mucho bueno tampoco te creas, y mucho malo es malísimo. El PROBLEMA del "psicópata" son sus acciones, y todo lo que vive quien se relaciona con un "psicópata": él no sufre, pero sufren alrededor. Solución al problema: pastillica. El ser humano debe saber que el cerebro funciona como funciona, y hay cerebros que van en contra del propio ser humano: un cerebro asesino, es un problema. Hay que pararlo, hay que detenerlo. Eso es así, sin poesía y sin duda. Ya hablando en serio, hablando desde la realidad de determinadas personas que se comportan así y hacen daño, matan, y destruyen. Nadie dijo que el ser humano, por muy mal que le vaya, o haya que estar sufriendo, o pasen cosas como las guerras, las crisis, las estafas! todo eso, no es que el cerebro esté mal hecho. Mal hecho es aquél que no siente, y lo que hace es dañino para la especie, porque aniquila sin más. Un ser humano así, es como mínimo para estar orgullosa de ser hija de un visitador médico... jaja, me explico! Sí, la Medicina anduvo por mi casa, y la idea nunca fue ser médica, sino Ministra de Sanidad! Por supuesto. Los presupuestos, para las psicopatías, criterio de psicóloga ahora atendiendo este tema. Y eso como psicóloga, pero hemos dicho que otra cosa es ser estudioso del comportamiento humano. Entonces eso no es tirarse cinco años en la Universidad académica, sino tirarse toda la vida en la Universidad de la vida. Eso es lo que creo que ocurre, que todos somos psicólogos. Si no pensara eso, no habría construido este blog. Pero vamos a ver, ya estoy por ponerlo como frase: "como concepto, una web, como estudiosa, un blog". Dónde está mi web? no hay. Blog asociado? sin asocio, esto, y esto es lo que hay, sí. Sin asignación de la palabra "psicópata", haberlos haylos. Esas personas que, PARECE que no sienten, ni padecen, que hacen, y deshacen, que no piensan (en los demás), que les da igual (los demás), y que utilizan a los demás. Y resulta que, lo que están haciendo, es ocultar, fingir, manipular. Eso, no lo hace el psicópata cuyo cerebro no puede, sino el psicópata cuyo cerebro maneja, básicamente por aprendizaje. No es lo mismo un cerebro hecho como está, que un cerebro que aprende de aquella manera. Y, entonces, uno no puede evitar hablar de Educación. Vamos, que la idea era también ser Ministra de Educación! PUFF, no soy ni de Sanidad ni de Educación, vaya por Dios. Eh, nunca se sabe. Puede llamar la atención ser ministra muy joven, pero también serlo muy mayor ;-) Tampoco hay que demorarlo mucho que no creo que llegue a muy mayor, mala vida, sí. Entre medias, un blog donde crear una entrada de blog con el guapo de Dexter y el guapo de Juan José Millás (más guapos son el amigo que me consiguió la dedicatoria de Juan José Millás y el amigo que me descubrió a Dexter, pero no voy a poner sus fotos por no desviar la atención, jejej). Nada por aquí, anda por allá. Con los pelos de punta adjunto pues la escritura de la cita ineludible agradecida al periódico que me acompaña en el café. Os lo estoy diciendo: leer el periódico mientras... tomas café?, ver la tele mientras... sentado en el sofá? es ser estudioso del comportamiento humano. Si lo que se ve no es lo que parece, si lo que se ve no es lo que se quiere parecer, lo que hay detrás es lo que se ve delante. Que vaya por delante lo que va delante. Y es que aquí nos juntamos no sólo quienes vemos lo que esperamos ver.

Uno que ya no se lo puede ni creer, de nana me pedí este juego! y me lo regalaron, claro, que yo siempre he sido muy buena. En un tubito de ensayo, experimentas combinaciones, pero sabes bien que son elementos distintos, y la realidad es una disociación de sustancias. Me hace mucha ilusión recordarlo. Jugando con el Quimicefa, no tengo ni idea por qué acabé estudiando Psicología ;-) Haciendo click en la imagen de Quimicefa, hacemos física y enlaza al artículo que nos ocupa. Saludicos.

8 comentarios: