Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

Psicología, Sexología, Salud, Educación, Opinión, Humor, Mascotas...





Volando

La última entrada del blog decía “Levantarme con tu ayuda”. De eso hace dos semanas. O sea, que parece que me hubiera caído y que, ahí estaba, esperando a levantarme con tu ayuda (el “tu” es simbólico, lo digo para quien me lea por primera vez, vamos, que ese “tu” puedes ser tú, je). Y no es que ahora en esta entrada del blog eso es lo que haya ocurrido, sino que, más bien, es que me había ido de viaje! Sin despedirme… En estos casos, en los que vuelves, es lo suyo decir que “es que no me gustan las despedidas”. Habrá sido eso. En realidad, no, una vez me fui, lo mismo que ahora, de viaje (es decir, del blog), y sí me despedí. Dije que me iba al Caribe, que en realidad me fui a las fallas de Valencia, je. En esta ocasión, simplemente me fui. La sensación que me ha dado ahora al volver, es que se había quedado el blog colgao, como que, como no dije que me iba, pues que de repente ya no había más entradas de blog. Sin saber por qué. Si llego a decir que “me piro vampiro”, pues se entiende. Pero, sin decir nada, desaparecer, pues, no sé. Y este hecho me ha hecho (de hecho) pensar en que, en fin, el día que desaparezca pero en plan porque me muero, no habrá más entradas de blog, así, sin saber por qué. Llegará un día en el que, pasarán los días, y la última entrada de blog será, efectivamente, la última entrada del blog. Así se quedará. No habrá más canciones, ni más bandas sonoras, ni más escenas de pelis, ni más imágenes, ni más videos chorras (como los llamo yo, esos videos que te ríes un rato) , ni más opiniones ni más historias ni más textos escritos al aire y sin saber si te leen, o si gustas, o si es que era mejor no haberlo escrito. Si uno se muere de repente, pues de repente no habrá entrada de vuelta. Si uno se muere sabiendo que se muere, uff, no sé, por un lado pienso que no diría nada (me refiero aquí, en el blog) y, por otro lado, presupongo que no podría evitar la necesidad de escribir, de contarlo, de contar lo que a uno le pasa cuando sabe que, por alguna razón, te dicen que te mueres y ellos, los médicos, saben más o menos cuándo eso va a ocurrir. Qué titulo le pondría a la entrada de blog en la que contara esta circunstancia? Además, nadie me iba a creer! Me refiero a que, hay muchas entradas en el blog que parecían que me iba a morir mañana (como el “derroche” de amor de parecer dos irracionales que se van a morir mañana de la canción de Ana Belén), y luego nunca sucedía, lo cual revela que las conclusiones del comportamiento humano tienen que ver con que en realidad, la vida, cuando la analizas, es para morirse y esperar y creer con devoción que sí que hay otra vida mejor, que no es ésta, sino otra, la otra, en la que también es verdad que no haría falta haber estudiado Psicología, porque el Paraíso es el paraíso, y digo yo que en el Paraíso no hace falta entender nada: es el paraíso! jejeje. Total, que a las andadas. No es exactamente que me haya muerto por lo que he estado ausente dos semanas, evidentemente… ni es ahora que escribo contando que me han dicho que me muero, que ya sé que me muero (que eso también es verdad que ocurre porque nos lo han contado, y que luego ya depende de la fe creértelo o no…), pero no sé cuándo, no me lo ha dicho ningún médico, por ahora… Así que resulta que, no he creado ninguna entrada de blog desde hace dos semanas, y es porque he estado de viaje, y sí que es cierto que no me gustan las despedidas; la otra vez me despedí, y esta vez no: empate. Empate, pero que lo cierto es que no me gustan las despedidas. Lo más seguro sea que, la otra vez, pues que me iba aquí al lao: me despedí diciendo que me iba al Caribe, y es que el recorrido era de Alicante a Valencia, como muchas veces he hecho. Quizás esta vez que tenía que coger un avión, pues me pareció que la cosa era más seria, y será por eso que, no me despedí. Si se hubiera caído el avión, la última entrada que era “Levantarme con tu ayuda” hubiera sido el colmo, pero bueno, como todo en la vida… He tenido que coger el avión unas cuantas veces en mi vida, y supongo que es que, como era joven (ahora soy vieja), pues hasta me hacía ilusión. En esa juventud de vuelos, pasó el tiempo y, retomé con el Congreso de Sexología el año pasado en Santiago de Compostela. Qué bonita es Santiago de Compostela. Lo cuento ya así como de andar por casa porque escribí sobre el Botafumeiro y sobre la Sexología aquí en el blog. Pues ya por entonces, que fue el año pasado, me “meé” encima al tener que coger el avión! Pero vamos a ver, no debería estar acostumbrada? más o menos, por eso de los varios viajes de juventud a Inglaterra y Estados Unidos, y por dentro de Estados Unidos, todo por eso del inglés, que como no hablo francés, debe ser por eso que aún no he ido a París, o porque es la ciudad del amor, y será por eso que no he ido, por lo del amor, que inglés “yes” pero amor “nor”… En fin, que menos mal que tengo a mi padre que me dice que, si se cae el avión, pues que da igual, “el avión no es tuyo”, ea! El acojone de subir al avión me sobrevino supongo yo que con la edad, que ya os he dicho que ahora soy vieja. A ver, si no soy joven, soy vieja, o se llama madurez? será eso, porque antes, cuando era joven, pues guay el despegue y el aterrizaje, pero ahora, ahora… ahora pienso que despegando puede reventar un motor, y ya la hemos cagao, que volando podemos estrellarnos contra un rascacielos, y ya la hemos cagao, y que aterrizando podemos chocarnos contra un muro, y ya la hemos cagao. Maemía maemía (madre mía). Pues vaya, nada de eso ha pasado, si no, no estaría aquí escribiendo, efectivamente. Ahora luego retomamos lo de morirse y que no haya más entradas de blog, es que quiero dejar un heredero de todo esto, lo remito a la posdata. Antes mencionar, por seguir con el viaje desde tierra, la aventura de viajar… en avión. Y no es el avión, no, no es el cagarse de miedo si es que el artefacto desarrolla su cometido, comandado por humanos, que el temor viene de ahí, de que es algo conducido por humanos, y que, oye, y si el controlador aéreo de turno está de huelga y sales en las noticias porque dos aviones chocaron en el aire porque no había nadie para organizar el tráfico aéreo entre nube y nube? un desastre, sí, pero te mueres tú, no te jode? Para nada estoy intentando meter miedo en el cuerpo a quien debe coger un avión para hacer que venga a mi consulta, jejeje, nonono, para nada para nada, otra cosa es que, quien tenga miedo, puede venir a mi consulta, por supuesto, que haremos una DS (ahora sólo me entienden los psicólogos, lo siento). Qué va, yo no quiero que sólo me entiendan los psicólogos, que también es verdad que sólo me pueden entender los psicólogos, ok, vamos, que lo mío es de análisis, está claro, pero que, el estudio del comportamiento humano debe ser entendido por todos los humanos, digo yo ;-) Lo que no se me entienda, ya sabéis que estoy vía mail, lo que no se deja comentario, sigo vía mail. Bueno, mientras viva y no se caigan los aviones! oyoyoy. Pues DS es Desensibilización Sistemática. Oséase, es una técnica en Psicología para exponerse y vivir, sobrevivir y superar, en este caso, el miedo a volar, en avión, porque uno piensa que se va a caer el avión, y que se va a morir. Se supone que es un miedo IRRACIONAL, y, sobre todo, es un miedo que te impide VOLAR y es que TIENES que volar, porque TIENES que trasladarte a un lugar que, en realidad, es mejor o es que no tienes más remedio que coger un avión, y lo pasas muy mal, tan mal que incluso no vuelas, o lo haces pero meándote de verdad. Como los humanos somos tan majos, hemos creado una profesión que se llama PSICOLOGÍA (creo que es la primera vez que pongo esta palabra en mayúsculas), que te cuenta, o te dice “déjame que te cuente” (como los cuentos de Jorge Bucay, que, bueno, yo lo tengo un poco atragantado, pero el hombre lo vale, está claro, hablaremos de él en una próxima entrada de blog!), y ahí está, esta profesión, para que volemos, en todos los sentidos. Esto que acabo de decir, es una declaración de intenciones, sobre la intención de la Psicología. O es poesía porque es el sueño de una declaración de intenciones (eso era lo que hizo Jerry Maguire, a que tengo memoria? es una entrada del blog, me sirve para prevenir el Alzheimer!). La palabra, el concepto, el constructo, la profesión, Piscología, es lo mismo que decir que todo se entiende. Y, me doy cuenta de que, puede ser que me muera en un avión, al despegar, en su dirección de vuelo, o al aterrizar, y entonces no habrá más entradas de blog. Y, entonces, no podré transmitirle a nadie que no tenga miedo a volar, en todos los sentidos. La vida es hacer cosas. Hay que hacer cosas. Si no, no vives. Lo que no hay que hacer, es vivir con miedo. Lo puedo ENTENDER como psicóloga, que la vida que no vivimos, es lo que sentimos como miedo. Me he parado al escribir. Estaba pensando en lo que he escrito. Bueno, pues eso… Decía que, sí, el miedo ese a volar, en avión. Pues la experiencia para volar, es el miedo que hemos vivido mi primilla y yo en nuestra INTENCIÓN a volar! Cien mil controles ANTES de volar, y con la agonía y el agobio y el estrés de a ver si es que voy a perder MI vuelo! Leí en el Facebook (que ahora os cuento mi experiencia en el extranjero con el Facebook, es que esta entrada de blog tiene tela), que ahora que había muerto Bin Laden, pues que ya podíamos, por ejemplo, los hombres, llevar su espuma de afeitar, o las mujeres, su crema hidratante, de más de 100ml! pues no! por qué? pues la conclusión en “estudio del comportamiento humano” es que las reglas DICEN que un recipiente no puede sobrepasar los 100 ml (siento hablar de medidas en el blog, más que nada porque este blog no tiene medidas, je, y la única medida que admite este blog es la de la del sentido común y una cierta moral…). Pues oye, que al aeropuerto, con eso de que vas a volar acojonao, no hay que llegar con dos horas de antelación, sino con cuatro! por qué? porque hay controles que “piensan” que eres un hipotético terrorista que vas a contaminar a todos los pasajeros de tu avión con líquidos radioactivos que habrás con antelación introducido en una bolsita transparente de medidas establecidas, de contenido máximo establecido, es decir, hay normas en las normas dentro de las normas en las normas de las normas que las normas establecen, y seguro que alguna norma no cumples, ese es el miedo, a que te detengan. Y no es que no cumplas alguna de las normas porque eres una terrorista, sino porque hay unas normas que cumplir, seas o no terrorista. Es, por nuestra seguridad. Y yo, que tengo ALMA y PENSAMIENTO de terrorista (lo que pasa es que mi terrorismo se escribe, y se siente, pero NO se hace, no se hace MAL, El Mal…, lo que se hace, es ENTENDER, siempre, y eso, no es hacer daño, es hacer bien, no? es, hacer El Bien, que eso, es otra forma de terrorismo…). El miedo no está en volar en el avión, sino en pasar todas esas seguridades para volar. Todos esos controles que, si yo fuera terrorista, no se me ocurriría tratar de ATENTAR sin que nadie lo sepa, sino que, COMPRARÍA los controles para poder TRASPASAR todos los controles habidos y por haber. No tiene sentido que yo vaya con un bote de más de cien mililitros si es que no voy a TRASPASAR la “frontera” del control, pero sí puedo adquirir algo de más de cien mililitros en el ”duty free”, porque está claro que no te venden VENENO, que es lo que se presupone que YO llevaba en mi maleta, porque mi INTENCIÓN de declaración de objetivos, como Jerry Maguire, o como el chico de Noruega con sus ideales y sus aprendizajes, es que yo iba a tratar de contagiar, con lo de la globalización, a todo el mundo. Digo yo, que un terrorista, no actúa solo, y tiene a medio (y sin miedo) aeropuerto comprado, o a media nación, comprada, o a medio gobierno comprado, o a la media humanidad comprada. A mí, quien trata de comprarme, es la idea de una sociedad donde muchas cosas hacen falta, pero ningún terrorista podría comprarme. Pero, soy una potencial compradora. Entra en juego la extorsión, el MIEDO, y no el de volar, sino el miedo simplemente al ser humano. En la próxima entrada de blog contaré a dónde fui en ese avión que una vez aterrizó!
P.D. Me consuela saber que, cuando no haya más entradas de blog porque el avión se caiga, lo estrellen, explote, o porque andando se me caiga un piano encima, estará Rogervan para postear entradas en el blog, que también es un estudioso del comportamiento humano, y es que, sobre todo, por una razón y es que el chico a veces piensa que es un cuadro de Dalí. Es por eso que es él a quien quiero que se haga cargo, de mi.

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