Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

Psicología, Sexología, Salud, Educación, Opinión, Humor, Mascotas...





Nos habíamos contado que la vida es bella? La vida es, de quienes nos rodeamos, nos lo habíamos contado?

Por si acaso, no nos lo habíamos contado. Es que, no nos lo habíamos contado! o sea, cien mil entradas de blog, y cien mil canciones, y de esto, no habíamos hablado! Vale, y, tenemos mucho de qué hablarnos. Como autora del blog, qué me pasa? tanto que tenemos que contarnos, se puede estar de ánimo? hablaremos de ello, del ánimo, del ánimo bajo, de psicología, de lo que es en casa del herrero... blog estado de bitácora, está claro... Imagínate, quienes no matan, y quienes matan. Aquí quienes nos escribimos y quienes nos leemos, suponemos que no matamos, o quizás sí, lo más seguro que, simbólicamente. Vamos, que no matamos. Nunca se sabe. Yo, personalmente, no he matado a nadie, aún… y quienes me leen, y me escriben, nadie me ha confesado que ha matado a nadie, pero, si me lo hubieran dicho, tendría que haber hecho como los curas, vamos, que los psicólogos tenemos eso que se dice confidencialidad, y que no vamos a contar lo que nos cuentan. Hasta ahora, nunca he contado lo que me cuentan en consulta, es más, ni siquiera hablo de las consultas. Es cierto que me han preguntado, es lógico, sobre todo, si tienes un blog y dices que eres psicóloga. Lo suyo es hablar del comportamiento humano, y si te dedicas a la consulta como motivación en la vida, pues si creas un blog, era como eso que iba a ser lo que ibas a fundamentarte en eso que creas entradas de blog. Lo que pasa en mí, es que, pues no, jejeje, pues como que, hago un poco eso de “Sexo en Nueva York” basándome en lo que vivo yo, y no en lo que viven los demás… Vamos, que no he tenido la tentación ni se me ha ocurrido comentar las vidas de las personas que me consultan, más que nada porque quizás no me resulta difícil diferenciar el trabajo de lo que no lo es… De esta forma, entiendo que, quien ME venga a consulta, puede estar tranquilo o tranquila porque no lo voy a contar aquí. O sea, que es como ir al confesionario del cura de todos los tiempos. Yo, me siento cura, me siento que realizo la misma función de un cura, y eso que yo, no creo en sus cosas, y los curas sí creen en lo que yo hago, porque los curas hacen lo que yo hago… no es que los curas hacen lo que yo hago, no, sino, al revés; de todas formas, compartimos más de lo que es verdad, espero que me entiendan, desearía que me entiendan más de lo que yo les entiendo, esperaría que me tuvieran más en cuenta que yo creer en sus formas: sería ideal que ellos me entendieran, y quisieran contar conmigo, ojalá se dieran cuenta de que una psicóloga y sexóloga puede hacer mucho en sus colegios, fundaciones, y proyectos cuando yo voy a a llamarles a la puerta, o que me contraten simplemente cuando me leen por aquí y vean que, lo que yo hago, es lo mismo que ellos, que queremos lo mismo, y que no hace falta parecer que cada uno está en un lado distinto de la educación, porque en realidad no es verdad. Seguramente sea de las pocas personas que vean que estamos más cerca que lejos. Voy a contar una experiencia personal. Siempre pasa, todo este blog es personal ;-) Pues andando por el barrio, osease, por el Carmen (es decir, soy de Alicante y cuando ando por el casco antiguo de aquí, digo “el Carmen”, y cuando ando por el casco antiguo de Valencia digo “el barrio”, es decir, al revés, después de esto, examen), por las calles del barrio del Carmen de Valencia, había una manifestación de Valencia te acoge, el Papa te acoge, te acoge con un catálogo merchandasing que es lo que yo tengo en mi casa. Mi merchandasing no es hablar de las consultas que tengo. Tengo consultas, y no hablo de ellas. Es como si, no tuviera consultas. Y, sin embargo, las tengo. Pero yo, no quiero hablar de ellas. Llevo diez años teniendo consultas, y nadie sabe de ellas. Mi vida, la mía, la de, la vida de los miedos, las dudas, las de Sexo en Nueva York, las de las canciones, las del blog, las de los escritos, las de las poesías que no son las de Lorca, no los son, es verdad, lo que da miedo y sigues escribiendo, sigues contando, sigues aquí, sigues pensando que eres el cura de la historia de la humanidad, que si no fuera porque no puedes creer, serías el pastor para ayudar a los demás. Conozco a una persona que ayuda más que yo, conozco a una persona que sí es el pastor de ideas que ayudan a los demás a creer en sí mismos. Admiro, a mi hermano, que ante todo lo difícil de todo lo que nadie cree, ni yo, admiro su creencia en el ser humano, y eso que él, no cree en lo que yo estudié, y eso que yo, creí en lo que él no creyó, y eso que no creí en lo que él creyó. Y así la conclusión es SIEMPRE creer en el ser humano. Hay que creer siempre en creer en los demás. Ahí está la felicidad.

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