Conclusiones



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Día D

“D” de después… es decir, la píldora del día después, o del día siguiente, o anticonceptivo de emergencia, o de urgencia, o píldora postcoital. Así es como se llama, no voy a exponer cómo no se llama, pero ciertamente, hay confusión, información que desinforma… Es determinante la fuente de información, pues puedes acabar conociendo o desconociendo… De todas formas, incluso el problema no es sólo ya qué datos se manejen, sino también es cómo saber si esa fuente de información es fiable, si es válida. La idea es saber y saber de quién, y se trata de atender a quien sí cuenta con la información correcta. Partiendo de ahí, vamos al tema que nos ocupa. Como sexóloga, sería el colmo que tuviera que recurrir a la píldora del día después… Y eso hablando de si una es mujer, por no quedarte embarazada si es que no quieres, pero las ITS, las infecciones de transmisión sexual, están ahí y son para todo el mundo, y la píldora no actúa al respecto: evitarás el embarazo, pero no protege ante el riesgo de adquirir una infección. Como es la mujer y no el hombre quien ha de ingerir la píldora D, parece que sea cosa femenina, que la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo, me ha parecido oír por ahí, por lo que tranquilamente es la que se toma la pastillita, o no. Al fin y al cabo, aún podría no remediar el hecho consumado y dejar que tenga lugar un embarazo, como si cosa de una misma se tratase. La concepción fue cosa de dos, vamos, es la unión de un óvulo y un espermatozoide, pero vaya, es la mujer la que incluso se lo puede pensar antes de ingerir nada. Esperemos siempre que sepa lo que hace, que un embrazo no es que un día te pasaste comiendo pipas y ya se te pasará el empacho… El hombre tiene algo que decir, y no me refiero al “no” de que no quiere ni saber, que se desentiende, si ve que la individua sigue adelante con un embarazo. Ay, el “no”, si es que, no hay que decirle a todo que “sí”. Si se recurre a la píldora D, es porque NO se quiere un bebé, y si no se quiere, el NO es para decirlo antes de un coito sin protección, o no? Antes era una odisea poder acceder a la píldora D, ahora vas a la farmacia y tranquilamente te la venden. Ni hace falta decir que es para tu prima, no hace falta disimular, entras en la farmacia y dices: “quisiera la píldora del día después”. Por supuesto, yo he hecho la prueba, como buena sexóloga, que hay que vivirlo para contarlo, jejeje. Se me ocurrió preguntar si tenían un genérico, pero parece que, aún, no hay, o que nunca habrá. Hay dos marcas, y las dos valen lo mismo, 18’76 euros, y las dos funcionan igual, así que, da igual la que te den, que supongo que dependerá de las visitas que la marca en concreto le haga a la farmacia ;-) pero en ese caso eso al cliente no nos afecta porque ya digo que el precio de las dos es el mismo, y las dos sólo es ahora un sólo comprimido, y las dos tienen los mismos efectos secundarios… Lo de genérico era por pagar menos, que lo mismo pero sin nombre también nos valdría. Por tanto, porque no dijiste que no a una relación sexual con penetración en la vagina sin protección, luego te toca pagar casi veinte euros, que también es verdad que siempre veinte euros es menos que lo que cuesta un bebé… Seguimos. Entonces, has pagado y sales de la farmacia y te tomas la pastilla. Es importante saber que desde que mantuviste la relación de riesgo hasta que te tomas la píldora D, no ha de pasar más de 72 horas, o lo que es lo mismo, 3 días, y que cuanto antes te la tomes, más eficaz resulta. Total, que a la farmacia podías haber ido a por unos condones, porque si es que no usas condón, vas a la farmacia igual pero para ver si evitas lo que no quieres que ocurra. Y no es lo mismo ir a por preservativos, con la expectativa de lo que te espera, que es que qué guay te lo vas a pasar, que ir a por la píldora D, que como ya haya tenido lugar el embarazo, la pastillita no interrumpe lo que ya se ha iniciado (por eso, no confundir con la píldora abortiva, son cosas distintas), y encima en el prospecto te dice que incluso no siempre evita el embarazo (típico, por si acaso no funciona, es curarse en salud, vaya!), a ver, no hay nada al 100%, está claro. Ni siquiera el condón lo es, pero estamos en que, no es lo mismo usar el condón que no usarlo, eh? que eso de que “es que se me ha roto el condón” cuando es “es que no lo he usado”… Ya hay que ser bruto o bruta para romper un preservativo, pero ocurre. Y no es tanto que la píldora D o el condón no estén bien hechos, sino que más bien son otros los factores que influyen en la eficacia de ambos métodos. Y vamos llamando las cosas por su nombre: el preservativo es un método anticonceptivo, y la píldora D, también? lo es, lo que pasa es que el primero va primero, y si no, el segundo. Eso de anticonceptivo de emergencia o urgencia, la verdad que también sería aplicable al condón: es urgente tener condones a mano, por las oportunidades que puedan surgir, jejeje. Pero vaya, la píldora es de emergencia porque tienes como máximo esas 72 horas, y si no, olvídate. Si aún tomándotela, puedes llegar a pensar: “y si no funciona?”, qué, ya te bajará la regla, o vas a tener que volver a la farmacia pero para un predictor? qué manera de padecer… porque claro, eso a nivel reproductivo, pero a nivel ya de salud, qué, vas a ir a un CIPS, Centro de Información y Prevención del Sida, a hacerte una analítica? en este caso, esto es gratuito, a diferencia de la píldora D, aunque igual de confidencial, que la píldora D ya no hace falta receta, y para el CIPS sólo eres un código. En cuanto al hecho de que la píldora D esté disponible en la farmacia sin receta, de hecho, ya os digo, comprobando el estado de la cuestión, la farmacéutica me comentó que no le han llegado personas en masa solicitándola desde que es un “medicamento no sujeto a prescripción médica”. Personalmente, la “polémica” para mi no está en el hecho de poder adquirirla libremente, sino que tiene que ver con disponer precisamente de un respaldo a nivel de educación sexual, y no me refiero a un folleto… Además, todo esto, se puede vivir a cualquier edad. No sólo los adolescentes o los jóvenes en un momento dado acaban por tener una relación sexual sin protección de quedarse embarazados o pillar alguna infección, sino que de adulto también se decide sin pensar en todo lo de después… Lo he dicho bien, “decidir sin pensar”, no es que no decidas, o se te fue de las manos, el típico llamado calentón, que es que se tenían muchas ganas de sexo… Y, desde luego, la marcha atrás (o coitus interruptus), además de nada fiable, es menos romántica que un “no” a la penetración y sí hacer otras cosicas, que hay que estar explicándolo todo ;-) Hay veces que nos creemos que nos vamos a morir ya, y parece que haya que hacer las cosas según se viven. Carpe diem, aquí y ahora, vive el momento, mañana ni dios sabrá… y no sé si es que me hago mayor, porque últimamente me ha dado por pensar que soy inmortal, que no hay prisa, que si no es hoy, será mañana, no me voy a morir ya! Y si me muero, pues oye, luego no voy a poder arrepentirme porque ya estaré muerta, lo que no quiere una es, si estás viva, complicarse la vida, a ver si vas a continuar viviendo, y porque no dijiste “no” a tiempo, luego te toca vivir la preocupación y rezar, vaya por dios, porque el embarazo no se haya producido y que no te hayan contagiado de nada, por mucho que te digan que no tienen nada, y que una crea que no tiene nada, ni gripe… Lo que yo no voy a poder evitar, es llamar a esto educación sexual, pero por si alguien aún no lo sabe, sobre todo quienes deciden si se lleva a cabo o no la educación sexual en este país (que no sé quién es), es educación sexual porque el tema en cuestión trata sobre sexualidad, o sexo (que hay quien no sabe pronunciarlo), pero me atrevería a decir que incluso eso es anecdótico, en el sentido que, de lo que se trata realmente, es de educar. Si las personas somos capaces de valorar nuestras decisiones, expectativas, perspectivas, consecuencias, y deseos, en el espacio y en el tiempo, podemos estar hablando de sexo, o de alimentación y comer bien, o de medio ambiente y reciclar, o de conducción vial y ajustar la velocidad a la vía, o no saltarse el semáforo, incluso pararse, por educación, en los pasos para peatones… Para que no parezca que sólo va de sexo, se llama educación afectivo-sexual, o afectivo-emocional-sexual, que perfectamente, oye, si alguien tiene algún problema con la palabra “sexual”, se puede quitar, y estaríamos hablando de lo mismo. Educar es informar desde una fuente válida, fiable, creíble y con criterio, formando en comportamientos saludables y que nos hagan sentir mejor con nosotros mismos mientras vivamos, percibiendo que somos capaces de eso, vivir, y entonces la vida es emocional, afectiva, sexual, y trabajar, tener amistades, familiar, cuidarse, cuidar el planeta, tener ocio, tener una mascota, llegar a fin de mes, reírse, llorar, aprender, desaprender, puff, la vida son muchas cosas, y son todas.

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